-La mayor parte de las veces, hay que sentirse muy triste y muy sólo para poder escribir.
-La mayor parte de las veces, hay que sentirse muy triste y muy sólo para poder escribir.
Una caricia con tu
mano en mi mejilla,
siempre fue el cielo,
el paraíso terrenal.
Una caricia con tu
mano en mi mano,
es mi aspiración vital, no tengo más.
Una caricia con tu
mano en mi pelo
es la paz y tranquilidad
absoluta.
Una caricia con tu
mano en mi espalda,
es la alegría y
felicidad eterna.
Pero, sólo soy un
humano, mamá.
No puedo cambiar el
pasado, ni el presente.
no puedo cambiar nada
de nada.
Sólo soy un humano, mamá.
Lo siento.
Hay poca gente que coincida sus hechos con lo que dice, y esa gente hay que valorarla.
Yo la valoro, si me doy cuenta, que no es tarea fácil.
Asumir su responsabilidad,
asumir el riesgo,
asumir tu responsabilidad,
sustituir al poder y ejercerlo.
Ser el último eslabón,
el siguiente en la lista,
ante el destino final,
entender lo básico del mundo.
Pagar por tus propios errores,
sujetar todos tus problemas,
ser tu propio punto de apoyo,
no flaquear jamás.
Estar siempre ahí,
hacer las cosas a tu manera,
creer en tus formas de hacer,
perder la inocencia.
Después de todo eso,
el mundo es ya diferente.
No se puede volver atrás,
ya nada será igual.
Hoy he visto que la vida pasa,
la he visto tan cerca, tan amarga…
con esa nitidez tan clara…
que hoy no puedo evitarlo.
Hoy estoy triste.
Alegría simple, en simple forma de vida.
Chistes, en
cualquier momento.
Sencillez como
virtud y como necesidad.
Silencio como autodefensa
mental.
Escondías la dureza de la realidad,
para hacerla más soportable
y humana.
Ofrecías ayuda a
tu manera,
la mejor manera
que creías.
Solamente tenías
un gran deseo,
tanto en vida como
en muerte.
Flores, tranquilidad
y paz.
Al final se te cumplió.
Cada vez me cuesta más distinguir las líneas de la espiral formada por el amor, la amistad, el odio, y la muerte. Parece tan fácil, parece tan sencillo, pero yo ya no lo veo con claridad.
Hablo de todo el conjunto de lo que significan esas palabras.
Se entrecruzan tanto las líneas,
que me pierdo y no puedo seguirlas.
Hubo un tiempo que pensaba que
lo veía claro, pero ahora sé que era una ilusión.
Está todo tan unido que a veces
son contrarias y a veces son continuas, una sigue a la otra como en un muelle que
está todo muy confuso.
Creo que lo más normal es pasar
de una a otra y confundirse en el justo momento en el que se cambia, sin saber
en qué preciso instante ha pasado de ser una cosa a otra.
Esto a veces me ha puesto muy
triste, ya que en ciertas ocasiones, ha seguido este mismo orden y he visto los
acontecimientos cronológicamente según iban a pasar y me ha entristecido
enormemente no poder hacer nada.
Espero que esta vez no suceda
así.