Es saludable cambiar pero es difícil,
un pequeño paso para ayudarte,
es cambiar las circunstancias externas,
y eso a larga te
ayudará a cambiar a ti.
Es saludable cambiar pero es difícil,
un pequeño paso para ayudarte,
es cambiar las circunstancias externas,
y eso a larga te
ayudará a cambiar a ti.
En cierta ocasión a un empresario, que le iba bien en la
vida, dueño de varios restaurantes, decidió emprender una aventura en un país
lejano, en Australia. Lo decidió porque era un sueño que tenía por cumplir, lo
había deseado toda su vida y por fin decidió hacerlo realidad.
Vendió sus negocios a
personas que tenía trabajando pare él y partió hacia el lugar. Pasaron los años
en ese país lejano y no le fue bien, había perdido sus ahorros, se había
arruinado. No le quedaba más remedio que regresar España.
Al regresar volvió a ver a sus antiguos trabajadores, que
ahora algunos eran los jefes de sus negocios, y tuvo que pedirles trabajo,
comentándoles que había regresado de Australia arruinado.
El nuevo jefe le preguntó si se arrepentía de haber ido tan
lejos a probar suerte, cuando en España lo tenía todo, tenía dinero, calidad de
vida, y si lo volvería a hacer.
Este le contestó que habiendo sabido lo que le pasaría,
incluso así lo volvería a repetir. Que no se trataba de dinero, no se trataba
de calidad de vida, se trataba de cumplir un sueño, se trataba de intentar lo
que había deseado toda su vida, el resultado no era lo importante, lo
importante era la idea, el sueño, el estar tranquilo consigo mismo.
No podría llegar a viejo y decirse que no lo había
intentado, por mucho dinero que tuviera no estaría a gusto, le remordería la
conciencia.
Ahora podría comenzar de nuevo, habiendo cumplido su gran
sueño y estaría tranquilo. Lo menos importante era el resultado, lo fundamental
era haber cumplido su deseo.
es hacer parecer normal, todos nuestros defectos,
sobre todo los que no son muy normales.
-Es fácil averiguar las personas buenas y malas. Las buenas hacen bien a los demás y mal a sí mismos, las malas hacen mal a los demás y bien a sí mismos.
Cuando conoces los extremos conoces los grados desde la normalidad hasta allí.
Cuando conoces la profundidad, sabes perfectamente como se llega hasta ella.
Cuando conoces el abismo sabes donde se encuentran los demás en relación a ti.
Cuanto conoces el todo, sabes todos los niveles desde la nada.
Eso te da cierta habilidad para conocer el grado en el que se encuentra algo o alguien, no por sabiduría, sino por experiencia.
Pero también para tener experiencias extremas hace falta un cierto grado de inteligencia.
Cuando se
hacen cosas con exageración,
se pierde el
sentido y la realidad de esas cosas.
Es de una
obviedad abrumadora.